Junio 10, 2003 - Lo textual Tiempo aprox. de lectura 2 min.
Comienza el primer round
RECONFIGURACION AMERICANA
Un nuevo capítulo político está en marcha desde hace apenas dos semanas en Argentina. Efecto inicial del viento patagónico que comenzó a soplar en la Casa Rosada, ya resulta anacrónico escribir acerca de las enredadas vísperas del 25 de mayo de 2003. Con cada día que se inicia despuntan, entre convencidos y asombrados, rasgos de una temporada reparadora. ¿Llegó la hora del cambio?
Enfocado hasta ahora en remontar el lastre doméstico de un país que dejó de ser agraciado por los brillos primermundistas para empardarse en la pobreza de sus vecinos latinoamericanos, el presidente Kirchner abrió su gestión emitiendo señales que resignifican el mandato popular "que se vayan todos".
Militares, policías y jueces han sido los primeros objetivos en su mira y, si lo suyo no es sólo pose, la lista también deberá incluir, necesariamente, a varios de sus propios "compañeros" peronistas.
Haber conseguido en muy poco tiempo convertir aquel grito expulsivo de 2001 en un ejercicio de lo posible es un mérito cuyo peso sin duda compensa el magro porcentaje de votos recibidos en la elección de abril. Los gestos de atender expeditivamente reclamos sectoriales (ahorristas, piqueteros, docentes) se inscriben en esa estrategia integracionista que no deja de ser cooptativa.
Habrá de verse ahora si, en la acelerada reconfiguración americana, este hombre --que llega a la más europea de las capitales de la región con el mero antecedente de una administración sui géneris en adyacencias del fin del mundo--, consigue retroalimentar las simpatías logradas y mantenerse erguido allí donde sus antecesores se postraban serviles en gesto cuasi automático. La expectativa es tanto mayor cuanto más cortos son los plazos de la implantación, entre otras estrategias corporativas norteamericanas, del Alca, que ya ganó en Chile a su primer miembro en la región.
Pero también despierta gran interés, sino mayor, el modo en que evolucionará la fluctuación sistémica que la democracia adquirió en ese laboratorio llamado Argentina. La simultaneidad con los procesos que operan en Brasil y Venezuela --y que podrían ser convergentes-- sigue siendo un convite a pensar en la constitución de una plataforma que integre a sus ciudadanías en una red representativa de escala continental.
Significativa es la señal emitida por el santacruceño en su primer viaje al exterior al haber elegido Brasil para continuar, ahora como par, las conversaciones iniciadas con el otro mandatario que, próximo del bolivariano Chávez, se perfila como un referente de la incipiente Nueva América.
En tanto, con un pie en Perú, otro en Chile y complicidades varias en Colombia, ahí vienen marchando los enviados del imperio. Está a punto de comenzar el primer round.
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