Febrero 06, 2004 - Lo textual Tiempo aprox. de lectura 3 min.
Esperando el carnaval
BRASIL SUPERA NUBARRONES ECONOMICOS
En las preliminares del carnaval 2004, los temas más destacados de esta semana en Brasil fueron inundaciones, turbulencia económica, reforma ministerial y cine.
Verano es la estación pluvial en Brasil. Llueve en cualquier momento del día y en gran cantidad. No obstante, debido a la cercanía del trópico, el calor no disminuye. Para completar, este año el agua parece venir con mayor fuerza: en los cuatro primeros días de febrero ya llovió en São Paulo más que en todo el mes de febrero del año pasado. Las marcas llegan a 140 milímetros en algunos barrios y los noticieros televisivos abundan en coberturas espectaculares --realizadas con sus propios helicópteros-- de rescates --también espectaculares-- realizados con helicópteros municipales.
INCERTIDUMBRES
De alguna manera, el clima meteorológico se asemeja con el político y económico. Tras cumplir con el primer año de su plan de gobierno, Lula concluyó esta semana su primer recambio ministerial. Fueron reemplazados los titulares de las carteras de Comunicación, Educación, Desarrollo Social, Ciencia y Tecnología y Política para las Mujeres en una operación que integró al gobierno a sectores de la oposición, que aquí es la derecha. "Es una tarea dolorosa, pero necesaria", dijo Lula al terminar su enroque.
La primera reunión del presidente con el nuevo gabinete en pleno acontecía este viernes por la tarde al momento de escribir estas líneas. Este cronista sólo pudo saber que serían anunciados "ajustes en el presupuesto oficial", "contención de gastos" y "reformas" en la coparticipación federal de los fondos.
CAIDAS
La especulación con los nombres del recambio durante los días previos al anuncio fue la causa de una cierta agitación en el clima político. Ello tuvo efectos inmediatos en las bolsas de valores, termómetro que conviene observar cuando se quiere saber el rumbo que están tomando los acontecimientos. Principalmente en un gobierno que internacionalmente es visto como de izquierda en tanto internamente mantiene una política liberal.
La decisión, por ejemplo, de mantener la tasa básica de interés en un 16,5 % anual evidenció la fragilidad del optimismo que oficialistas usan para justificar la marcha económica. Luego de que, en pleno apogeo del optimismo, la Bolsa de la ciudad de São Paulo hubiera tenido hace un par de semanas una jornada histórica con más de un millón de operaciones, la Bolsa del Estado --que produce el índice Bovespa-- tuvo esta semana caídas leves, pero constantes, aumentando de paso el riesgo país.
Los registros indican incluso un repunte inflacionario. Fueron difundidos esta semana tres informes sobre la evolución del índice de precios (al consumidor, al mayorista y de la canasta básica) que confirman una actividad inflacionaria durante enero en el orden del 1%. Como la meta para el año se ubica entre 4 y 6%, hay nerviosismo en los cuerpos técnicos.
REPUNTE
Frente a ello, el ministro de Economía Antonio Palocci salió el martes a calmar al sector financiero diciendo que "el pesimismo no es sólo de Brasil, hubo desvalorización en la mayoría de los países emergentes". Como parte de su operación, Palocci anticipó que su cartera sólo hizo "una pausa" en la reducción de la tasa de interés y que la misma, hoy de 16,5 % anual y considerada alta, deberá seguir cayendo en un lapso no menor a seis meses.
La táctica dió resultado: el índice Bovespa subió 2,27% y se ubicó en los 22.800 puntos después de cinco caídas consecutivas; el dólar comercial cayó 0,88%, para R$ 2,9180, después de siete días en alta; el riesgo país cayó 2,29% para 511 puntos y el C-Bond, principal título de la deuda, se valorizó en 0,84%.
OTRA VEZ FIESTA
Clausuradas --por lo menos temporariamente-- estas turbulencias, en la presente semana surgió otro motivo para que la autoestima brasilera esté en alta. Se trata de las cuatro nominaciones que la película "Ciudad de Dios" consiguió para el premio Oscar. Para un país que no hace mucho tuvo el triste récord de producir apenas dos películas en un año (1992), la mera nominación es ya un premio y el tratamiento en la prensa es acorde.
Mientras tanto, sigue lloviendo en São Paulo, pero ahora el optimismo está nuevamente en alta. Y por si fuera poco, está llegando el Carnaval.
Carlos Turdera
São Paulo, 6 de febrero de 2004
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