Marzo 12, 2004 - Lo textual Tiempo aprox. de lectura 1 min.
Qué hacer?
Pese al impacto que han provocado, las explosiones en trenes de Madrid no sorprenden. Apenas confirman que la guerra continúa y que, sea quien sea el autor de esta nueva osadía, los afectados somos todos.
Tal como está diseminada la barbarie, cualquier punto del planeta es un blanco permanente y ello nos obliga a poner nuestras propias vidas en perspectiva.
Es reconfortante ver todas las demostraciones solidarias que han surgido tras los últimos hechos. Marchas aquí, marchas allá, declaraciones y demás. Todo suma.
Más eficaz, sin embargo, sería practicar esa solidaridad cada día con las víctimas de aquellas otras formas de violencia que, aún sin bombas, matan con igual crueldad.
No hay respuesta política, militar, económica ni religiosa que sea eficaz frente al terrorismo. Sólo nos queda reducir el odio acumulado para evitar que se convierta en acción.
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