Marzo 26, 2004 - Lo textual Tiempo aprox. de lectura 3 min.
Brasil: la esperanza ya no es lo que era
Mientras Francia vive la expectativa de lo que puede convertirse este domingo en un nuevo triunfo socialista, la izquierda que llegó al gobierno en Brasil con Luis Inácio Lula da Silva sigue desdibujándose en prácticas de la más rancia ortodoxia y cosechando impopularidad.
Tal como fue anticipado en esta columna, se conoció en la semana que termina el resultado de una encuesta que coloca a la administración de Lula en el más bajo nivel de aprobación popular desde su asunción.
Encargado por la Confederación Nacional de la Industria a la consultora Ibope (Instituto Brasileiro de Opinião Pública e Estatística), el sondeo indica que la aprobación del gobierno cayó 12 puntos en los últimos tres meses. Del 66% que tenía en diciembre de 2003 pasó a 54% en marzo de este año. Con un margen de error de 2,2 puntos, el estudio también muestra que la desaprobación subió de 25% a 39% en el mismo período.
RAZONES DEL DESGASTE
Para llegar a estos números, Ibope encuestó a 2000 personas entre los días 20 y 25 de marzo en 151 municipios. Aunque se esperaba que los hechos relacionados con el ex-asesor Waldomiro Diniz fueran el mayor motivo de esta evaluación negativa, fue la economía la principal causa de decepción.
De acuerdo con el estudio, la gran mayoría de la población de las capitales (70%) desaprueba el desempeño de la administración Lula en relación al desempleo. Sólo un 12% de los consultados apuntó el "caso Waldomiro" en su enumeración negativa. En total, la confianza en el presidente cayó de un 69% a un 60%.
REPRIMENDA Y ENROQUES
Aún antes de tener estos datos en sus manos, Lula ya produjo un enroque que no debe ser el último en su estrategia de reposicionarse frente a la opinión pública. Por lo pronto, reprendió al superministro José Dirceu por las reiteradas apariciones mediáticas con las que éste intentó, la semana pasada, retornar del virtual exilio al que había sido conducido luego de conocidas las andanzas de su asesor Waldomiro Diniz.
Dirceu protagonizó, principalmente a través del grupo Globo, una semana estelar durante la que dió conferencias, participó de seminarios, dio reportajes... y reavivó el tema Waldomiro, que el gobierno ya daba por superado.
"Callado" el virtual primer ministro y cada vez más probable su salida del gobierno, en su lugar Lula puso al ministro Aldo Rebelo, un dirigente del PC do B (Partido Comunista de Brasil) de São Paulo que se ocupa actualmente de la Coordinación Política y Asuntos Institucionales. Para terminar de disciplinar a la tropa, designó a su ministro de Comunicaciones, Luiz Gushiken, como el único autorizado a hablar públicamente en nombre del gobierno.
POLITICA Y MARKETING
Estas y otras operaciones en Planalto indican que Lula prepara una nueva ronda de cambios en su gabinete. Cambios que la población espera ver materializados en su día a día pero que, hasta ahora, no han sido más que fórmulas. Y, aún más decepcionante, más propias del marketing que de una verdadera acción política.
Por ello es que Europa vuelve a ser el centro de las expectativas que Brasil había llamado para sí. Al triunfo de Zapatero el 14 de marzo podría sumársele este domingo un nuevo avance de los socialistas en Francia. No son pocos los que consideran que si el contexto internacional le resultase afin, Lula podría comenzar a tomar las medidas que se esperan de él. Sobre todo teniendo en cuenta que alguna vez levantó banderas del campo popular.
CONTRASTES Y SEMEJANZAS
Mientras tanto, el MST (Movimiento de los Sin Tierra, uno de los movimientos populares a los que Lula apoyó en su larga carrera al poder) anunció que este fin de semana comenzará con una serie de invasiones que se extenderá hasta el 17 de abril en todo Brasil. En la agenda del presidente, en tanto, está el pago de 300 millones de reales a diputados federales para conseguir la aprobación, la semana que viene, de una medida que prohíba el funcionamiento de los bingos en el país.
Cualquier semejanza con la Argentina del último tramo Menem y con el autismo de De la Rúa es mera coincidencia.
Por ahora.
26 de marzo de 2004
Por Carlos Turdera
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