Abril 02, 2004 - Lo textual Tiempo aprox. de lectura 3 min.
Hay más ricos en Brasil
La cantidad de familias ricas en Brasil se duplicó en 20 años. Hoy representan un 2,4% de la población, son más ricos y se localizan mayormente en dos ciudades. Al mismo tiempo, aumentó la cantidad de pobres. Otro de los obstáculos que Lula debe sortear para afirmarse en el gobierno.
La estrategia del gobierno brasilero, consistente en difundir indicadores positivos para minimizar los efectos de la crisis de decepción que estalló en marzo, se encontró al comenzar abril con un nuevo informe que muestra las dificultades de tornar a Brasil un país más justo.
Aunque los casos de corrupción siguen en la agenda, no se trata esta vez de alguna revelación de prácticas venales. Son las conclusiones presentadas en el libro "Atlas de la exclusión social - Los ricos en Brasil", basadas en los censos 1980-2000, las que permiten ver el tamaño del desafío que enfrenta la administración Lula para llevar adelante su política en favor de los desposeídos.
ENRIQUECIMIENTO
El estudio, divulgado este viernes por el diario Folha de S.Paulo, muestra que de los años 80 a los 90 la cantidad de familias ricas se duplicó, pasando de 507.600 a 1.162.164. Esas cifras representan 1,8% y 2,4%, respectivamente, de la cantidad de familias del país. Su crecimiento patrimonial, en tanto, pasó del 20% al 33% de la riqueza nacional.
Traducidos a expresiones cotidianas, estos porcentajes significan que hoy existen más ricos en el país y que los mismos concentran una mayor fortuna, al punto que las 5.000 familias más ricas --un 0,01% del total de las familias existentes-- tienen un patrimonio equivalente al 46% del PBI brasilero.
Es considerada rica una familia cuyos ingresos mensuales superan los 10.982 reales (el real cotiza como el peso argentino). El informe muestra que una familia de esa categoría gana 14 veces más que el promedio de cualquier familia media.
MAPA DE PREFERENCIAS
El libro indica también la localización de estas familias, siendo São Paulo el estado elegido por la mayoría de los ricos (674.455 familias) y Rio de Janeiro el segundo en las preferencias (101.513 familias). Un detallamiento permite ver que en esos años hubo una migración entre estas dos capitales en favor de la primera.
"Hay un vaciamento de la clase media. Aumentó el número de ricos en la cumbre de la pirámide y aumentó también el número de pobres en la base", graficó el secretario de Trabajo del municipio de São Paulo al diario Folha. Un estudio complementario muestra que en el mismo período el número de personas que viven en familias pobres aumentó un 18% en esta ciudad.
MIENTRAS TANTO...
El PT (Partido dos Trabalhadores, creado por Lula) sigue elaborando su duelo por ver frustrados en el gobierno los planes de emancipación que elaboró mientras era oposición. Crece incluso la sensación de que el mandato Lula no es más que un tercer turno del ex presidente liberal Fernando Henrique Cardoso, con el agregado de un ministro de Economía que parece más sumiso al FMI.
Como fue anticipado en esta misma columna, Lula ya desautorizó expresamente a su ex hombre fuerte José Dirceu para intervenir en cualquier articulación política relacionada con el gobierno. En su lugar confirmó al ministro Rebelo y de paso advirtió al resto del cuerpo ministerial que tengan cuidado con lo que dicen. "Es mejor que cada uno cuide exclusivamente de su área y hable solamente de asuntos de su cartera" fue la palabra de orden de Lula para sus ministros durante una reunión de gabinete acontecida el jueves.
CUADRO DE DECISIONES
Comienza pues un mes que trae consigo el germen de agitaciones varias: el MST reiteró su decisión de producir invasiones masivas, los paros sectoriales están a la orden del día y la oposición alonga sus músculos buscando estar en forma para el año electoral que ya está en marcha.
Este capítulo debe encerrarse el próximo 1º de mayo, día caro a los trabajadores que ayudaron a uno de los suyos a llegar a la primera magistratura y fecha en la que los gobernantes suelen producir medidas para agradar a ese sector. Resta ver cómo se comportará el presidente brasilero, él mismo un ex trabajador que, sin embargo, hasta ahora no ha producido casi ningún gesto de correspondencia con aquellos que le dieron soporte electoral.
El informe sobre la distribución de riqueza ayuda a entender las dificultades que enfrenta Lula y que, por lo demás, enfrentaría cualquier presidente en su lugar. Pero también llaman la atención sobre el carácter que se espera que tengan sus decisiones en materia económica. Claramente políticas y más osadas.
Por Carlos Turdera
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